PASEANDO POR MADRID: BARRIO DE LAS LETRAS
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Las Letras es una de las zonas con más encanto del centro de la capital; aún conserva parte de la magia que debió tener cuando en los siglos XVI y XVII paseaban por ella desde Cervantes a Lope de Vega, Quevedo o Calderón de la Barca. Hay muchos rincones mágicos que ver en el barrio de las Letras de Madrid, ¿me acompañas a descubrirlos con esta ruta?
En la Baja Edad Media, a este espacio se le denominaba Zona de Huertas, porque estaba plagado de tierras fértiles dedicadas al cultivo de hortalizas (de ahí la calle Huertas). Pero poco a poco comenzó a urbanizarse y a trazarse como lo conocemos hoy día. Al ser en su día una zona de arrabales era bastante económica, y en ella si situaron muchos artistas bohemios hasta y la fueron convirtiendo en la Meca de la literatura en Madrid.
Las calles del barrio de las Letras, delimitado por Atocha, Paseo del Prado, San Jerónimo y Carretas, vivieron un gran esplendor literario durante el Siglo de Oro (periodo entre los siglos XVI – Renacimiento y XVII – Barroco), cuando de ellas eran transeúntes muchos de los mejores autores que ha dado nuestra lengua en España.
De hecho, un sobrenombre suyo es «Barrio de las Musas» o «Barrio del Parnaso» (un parnaso es un grupo de poetas de la misma época o lugar). Le viene al pelo.
Entre las vías del barrio de las Letras surgieron los corrales de comedia y algunos de los primeros teatros tradicionales. Prueba de ello son el Teatro Español, de que hablaremos más abajo, y el Teatro de la Comedia, que aún se mantiene en pie.
La calle Álvarez Gato está dedicada a un poeta mayordomo de Isabel la Católica. Se la llama cariñosamente Callejón del Gato porque en ella se sitúa uno de los fragmentos de Luces de Bohemia de Valle-Inclán. En concreto se trata del pasaje en el que se miran los protagonistas en unos espejos deformantes como metáfora del esperpento.
Si pasas delante del bar Las Bravas verás que tiene colocados varios espejos fuera como guiño a esta obra, pero los originales se conservan dentro.
Las plazas son centros de vida en pueblos, pero también en barrios. La de Santa Ana es la más simbólica que ver en el barrio de las Letras, y es común observar en ella a visitantes y lugareños caminar o tomar un café al sol. Uno de los lugares más míticos para esto último es el célebre Café Central, de estilo art decó, o la Cervecería Alemana, que con sus más de cien años de vida ha visto entrar por sus puertas a Hemingway, Ava Gadner o Lola Flores.
El nombre de Santa Ana procede de un antiguo convento carmelita homónimo del siglo XVI que se mantuvo en este punto hasta finales del siglo XIX cuando fue destruido por José Bonaparte para ampliar las calles.
Algunos de los corrales de comedias más importantes del país se enclavaban en este punto, como el del Príncipe o el de la Pacheca. Hoy en cambio podemos disfrutar aquí del Teatro Español, y por supuesto de las esculturas de dos de los dramaturgos más importantes de España, Calderón de la Barca y Federico García Lorca.
En la contigua Plaza del Ángel se situaba el Palacio de los Condes de Tepa, con la Fonda de San Sebastián en sus bajos (daba a esta iglesia y de ahí su nombre). Entre 1750 y 1850 eran comunes las reuniones de intelectuales en ellas. Campoamor, Bécquer, Goya, Jovellanos… debatían aquí sobre cómo afrontar el futuro del país. Eso sí, estaba prohibido hablar de política y de mujeres. Habría sido increíble poder asistir a alguna de sus reuniones conocidas como «Tertulias del Buen Gusto». En la fonda escribieron obras Cadalso o Moratín.
No muy lejos de aquí encontramos el otro espacio amplio de reunión y tránsito, la Plaza Jacinto Benavente, que recuerda al autor de La Malquerida. En ella destacan edificios tan bonitos como el antiguo Cine Ideal con sus bellas vidrieras o el Teatro Calderón.
En la Iglesia de San Sebastián, en calle Atocha, se guarda la partida de defunción de Miguel de Cervantes, y se conservan los restos de Lope de Vega.
Es el templo principal que ver en el barrio de las Letras de Madrid y fue construido a mediados del siglo XVI. Contaba con varias capillas financiadas por diferentes gremios, aunque durante la Guerra Civil un bombardeo lo destruyó en gran parte y no fue hasta hace relativamente poco cuando se consiguió restaurar.
Adosada a una de sus fachadas hay una floristería de lo más coqueta.
La otra iglesia que visitar en el barrio de las Letras es la Basílica de Atocha, donde en su Panteón de Hombres Ilustres descansan Cánovas del Castillo, Sagasta, Canalejas, etc.
La calle de las Huertas es la arteria principal que visitar en el barrio de las Letras de Madrid. Es bastante larga y lo cruza en una diagonal; está cargada de tiendas preciosas (yo siempre caigo en Peseta) y apetecibles locales donde tomar algo.
Durante su recorrido llaman la atención los fragmentos de obras que encontramos grabados en dorado en la carretera, engalanando así hasta el último detalle de la vía (aunque este homenaje es recurrente en las diferentes vías del barrio). También podemos descubrir algunos tablones con trozos de la biografía de escritores tan reconocidos como Emilia Pardo Bazán o Francisco de Quevedo.
En la intersección con la calle León se ubica la Real Academia de la Historia, que contiene un amplio legado bibliográfico, y que surgió a través de una reunión literaria entre amigos. Felipe V la autorizaría después y la acabaría transformando en Academia de Historia.
Para completar el paseo, si nos ha entrado un poco de hambre, podemos dejarnos llevar por las numerosas tabernas y restaurantes que adornan este barrio. Tabernas como es el caso de Casa Alberto, Cervecería La Alemana, Los Gatos, Taberna Mariano, Taberna la Venancia, Taberna la Daniela, o Taberna La Dolores, harán las delicias de todos los que aprecien la buena cocina tradicional.
Para finalizar, recomendamos este paseo por el delicioso Barrio de Las Letras, donde podrán respirar los aires literarios de otra época, barrio bohemio por antonomasia, perderse en las calles por que habitaron las grandes plumas de nuestra literatura universal es una experiencia que no puedes dejar pasar.
Por: Pedro González
